La promesa de seguridad del gobernador morenista Joaquín Díaz Mena enfrenta nuevos cuestionamientos. Mientras el mandatario insiste en que Yucatán seguirá siendo uno de los estados más seguros del país, las cifras oficiales y los testimonios ciudadanos ponen bajo escrutinio los resultados de su administración y de la Secretaría de Seguridad Pública, encabezada por Luis Felipe Saidén Ojeda.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante septiembre de 2026 se registraron 30 homicidios en Yucatán, nueve más que en agosto. De estos, cuatro fueron dolosos y 26 culposos, una distinción importante para evaluar la violencia y las condiciones de seguridad en la entidad.
El contraste también aparece en las cifras históricas proporcionadas: entre 2019 y septiembre de 2020 se contabilizaron 271 homicidios, mientras que entre 2025 y septiembre de 2026 se reportaron 441. Los números plantean interrogantes sobre la evolución de este indicador.
Joaquín Díaz Mena y Luis Felipe Saidén Ojeda enfrentan así el desafío de demostrar que sus estrategias producen resultados medibles más allá de los discursos oficiales.
Mientras tanto la ciudadanía exige mayor prevención, atención a las víctimas y explicaciones claras sobre las cifras de criminalidad, pues la seguridad de Yucatán no puede evaluarse únicamente a partir de promesas de funcionarios.