México se ha vuelto todavía más peligroso con el paso del tiempo. Hay pipas, como la que estalló en el puente de la concordia, que no están reguladas; también hay calles y avenidas que no reciben la suficiente atención y están destrozadas, provocando un sinfín de accidentes, pero a pesar de todo esto, el gobierno mexicano no se preocupa por las víctimas. ú