Es difícil que el gobernador Joaquín Díaz Mena comprenda todas las problemáticas de Yucatán, cuando él vive en una realidad diferente.
Mientras cientos de yucatecos sufren la crisis del “Va y Ven”, el gobernador se mueve por el estado en un convoy de lujosas camionetas cuyo valor, según las marcas fabricantes, puede ascender a más de 8 millones de pesos.