El pequeño, se encontraba jugando con sus amigos cuando un voraz cocodrilo se acercó para devorarlo sin piedad.
Su cuerpo terminó con graves heridas, según informaron familiares y testigos quienes presenciaron el acto. Su hermano, vivirá con la imagen cruel que le arrebató al pequeño Muhammad Rafli.
Los hechos que le arrebataron la vida al menor, ocurrieron en las aguas dulces de Indonesia, cuando el reptil captó a su presa y lo llevó dentro del agua para devorarlo.
