En una cueva submarina de Isla Mujeres en Quintana Roo ocurre un fenómeno natural poco común: corrientes de agua dulce se mezclan con el agua salada del Caribe, creando condiciones que dejan a los tiburones en un estado de aparente inmovilidad.
Y es que la mezcla reduce la salinidad y aumenta el oxígeno disuelto, lo que provoca que los animales permanezcan tranquilos, casi como si estuvieran sedados, sin necesidad de nadar.
Te puede interesar: ¡Cuidado! Aumentan avistamientos de tiburones en costas de la Península de Yucatán
Dicho fenómeno fue descubierto en la década de 1970 por el pescador Carlos García Castilla y posteriormente fue documentado por primera vez en video por el reconocido explorador marino Ramón Bravo.
¿Quieres mantenerte informado o enviarnos tu reporte ciudadano? Síguenos en Facebook, X, Instagram, TikTok y WhatsApp.
También puedes disfrutar de la programación en vivo de Azteca UNO y Azteca 7.