Los menores de edad iban a bordo del automóvil, uno de ellos frente al volante y tras notar la presencia de la policía, huyeron pisando el acelerador hasta llegar a 150 km/h, el fuerte accidente quedó registrado en fotografía y rápidamente generó un debate amplio en redes sociales.
En un momento inesperado y a causa del miedo o los nervios, el conductor perdió el control y terminó estrellándose en una glorieta, dejando el vehículo irreconocible y con el frente destrozado.
Tras varios kilómetros de persecución y en coordinación con la Policía Local de Olesa de Montserrat, los menores terminaron impactados en una estructura de la glorieta y como un milagro salieron todos con vida.
Un milagro de salvación.
Tras su absurda decisión, fueron detenidos para evitar problemas a futuro; afortunadamente no sufrieron heridas de mayor grado, ni muerte.

