Una historia que está conmoviendo a miles. Su esposa quedó paralizada por un tumor cerebral y él no dudó en hacer todo por verla bien.
Gastó sus 40 millones de yenes en su tratamiento… pero también le regaló algo igual de valioso: esperanza.
Cada día bailaba frente a ella para sacarle una sonrisa.
Y contra todo pronóstico, ella logró recuperarse. Un verdadero ejemplo de amor incondicional.
¿Quieres mantenerte informado o enviarnos tu reporte ciudadano? Síguenos en Facebook, X, Instagram, TikTok y WhatsApp.
También puedes disfrutar de la programación en vivo de Azteca UNO y Azteca 7